Soco Vara De Rey

Mi relación con el Arte es la más duradera y fructífera de mí vida. El Arte me ha supuesto mucho trabajo, sacrificio y sufrimiento también; pero a cambio me ha entregado la recompensa, enorme, de llegar al estadio de calma, aceptación y disfrute en que me encuentro actualmente. Todas mis encarnizadas batallas del pasado, afortunadamente, han dejado paso a lo que realmente hay de valor en mí: el uso del color. Llegar a esta etapa, ha supuesto ir desprendiéndose de seres muy amados, a través de los cuales, siempre me empeñaba en transmitir un mensaje, como la figura, los árboles, los pueblos… y apenas permitir al dibujo, tan querido en otros tiempos, representar un papel secundario en todo el proceso.

Actualmente el color me tiene completamente atrapada y disfruto dejándome llevar por él. Ya no hay lucha, solo sosiego que me permite llevar a cabo mi obra de manera directa y bastante emocional. Esperando, como siempre, comunicarme con los demás con el mejor medio de expresión que tengo.

Mis palabras pueden mentir, mis pinturas nunca lo harán. Probablemente sean mi parte más honesta y auténtica. Yo pinto lo que soy. Estoy segura que sigo enviando un mensaje a los otros, y mi mayor deseo es averiguarlo, para aprender más de mí. No es al Arte a quién perseguimos, sino a nosotros mismos.

Soco Vara De Rey

Proceso

Mis Períodos

Los diferentes períodos en mi pintura han sido moldeados por los múltiples cambios surgidos a lo largo de mi vida. Estos cambios me fueron transformando a mí, como persona, y esa evolución quedó reflejada en mi trabajo. Me complace observar que aún hoy, la evolución sigue vigente, como sigue mi interés por la vida, y mi deseo primordial: comunicarme con mis semejantes.

Mis Inicios

Mis comienzos, en el País Vasco, como casi todo lo que se emprende en la juventud fueron inseguros. Aprendí a dar los primeros pasos, que me permitieron asimilar las enseñanzas de mi verdadero maestro, Eduardo Peña, y desarrollar mi potencial. Me enfrento, por primera vez, al cuerpo humano desnudo, se me abren diversas puertas tanto en el dibujo como en la pintura.

Paquistán

En estos años comienzo una serie de dibujos, a pluma y tinta china, que califico “Etapa del Horror” por su tema espeluznante. Nunca más he necesitado el deseo de repetir algo similar. No cabe duda que me sirvió como catarsis liberándome de mis demonios internos.
Un cambio trascendental en mi vida fue la estancia de tres años en Pakistán. Lo allí vivido influyó tanto en mí como persona, que, a la fuerza, debía de reflejarse en mi arte. Aparecieron “Los Hombres Árboles” vislumbrados en una noche de pesadillas. También, durante el primer año y debido a la escasez de materiales artísticos, desarrollé nuevas técnicas sobre papel, que yo había incluido en mi equipaje, que utilicé durante años.

Los Calvos

A mi vuelta a España, vuelvo al estudio de Eduardo Peña y sigo pintando figura con óleo sobre lienzo. Pero aparecen una serie de personajes nuevos: “Los calvos” que se introducen en los cuadros entremezclándose con el resto de los seres que los pueblan. También empiezo a usar acrílico, sobre papel realizando una serie de dibujos con tema pakistaní.

Viena

A finales de los ochenta me traslado a Viena. En los seis años que paso allí pinto sobre todo paisaje imaginado y muy influido, en sus formas, por el exceso de barroco del entorno. La pintura, sobre lienzo, la alterno con dibujos en la misma línea onírica y fantástica, pero exentos del terror anterior.

Ícaro

Volviendo a casa de nuevo, acudo durante tres cursos de grabado en El Escorial. La suma laboriosidad de la técnica del grabado, no me dejaba tiempo para la pintura y tras este período decido regresar a ella. Entonces, surge en mi temática el personaje, fascinante para mí, de “Ícaro” a quién dedico varios años y varias exposiciones. Hasta que en una de ellas, que ya comprende otros “Seres alados”, tengo un encuentro extraordinario.

Color

Como espectador casual, aparece el famoso pintor Antonio López. Ante mi asombro, se muestra muy interesado por mi uso del color. Me asegura que las mezclas de color de mis pinturas y dibujos expresan tanto, que debo de concentrar ahí todos mis esfuerzos. Aunque admite mi buena mano con el dibujo, dice que buenos dibujantes los hay a miles, pero buenos coloristas no. Me anima a lanzarme al abstracto en una búsqueda del color perfecto.

Árboles

Por supuesto, la lección magistral impartida por Antonio López, con tanta amabilidad y humildad me llegó al alma. Tratando de seguir sus consejos, me aparté de la figura y volví al paisaje en el que me sentía más liberada del dibujo. Entonces surgió el período de “Árboles” que también me ha ocupado unos cuantos años.

Paisaje

Debido a motivos personales, sufrí un parón de cinco años sin pintar, durante los cuales me dedico a escribir, hasta que en 2018 vuelvo a retomar los pinceles. Abandonados los árboles, me centro en el paisaje, el cual va internándose, poco a poco, en el abstracto con el monotema del color y la forma como sujeto principal de mi trabajo.

Dibujo

Drawing

Pintura

PAINTING

Grabado

ENGRAVING

Política de Privacidad                     Política de Cookies

Contacto

Soco Vara de Rey © 2021 All Rights Reserved. Created by Manuel Bonilla

error: El contenido está protegido !!